- ¡Tú no podrías seducir a Casanova aunque estuviera atado a una cama y no hubiera visto a una mujer en un mes!
Fran había decidido que no haría nada para ayudar a Jordan Parry, el dinámico director de Farmacéuticos Parry. ¡El hombre era detestable! Entonces, ¿por qué había accedido a quedarse en París con él y a ocupar el lugar de su hermana en ese cometido? ¿Acaso se debía a la magia seductora de la ciudad más romántica del mundo, o a la seducción del mismo Jordan?...

No hay comentarios:
Publicar un comentario